- Ansiedad, tristeza, llanto, culpabilidad
- Fatiga, insomnio
- Confusión para pensar, problemas de memoria
- Abandono de la higiene personal
- Cambios de hábitos alimenticios
- Pérdida de confianza, frustración
- Recuerdos muy vivos del evento
- Desorientación en tiempo y lugar
- Uso excesivo de alcohol y/o drogas
- Problemas en el trabajo, familia
- Enojo e irritabilidad, necesidad de estar solos
- Crisis de miedo, se siente abrumado de estar solo
- Disminución de la resistencia física
- Dificultades para retornar al nivel de vida normal
- Intensa preocupaciones por otros
- Temblores musculares, náuseas
- Dolores de pecho y cabeza, dificultad para respirar.
- Palpitaciones o taquicardias, aumento de presión sanguínea
La
población de ancianos presentan varias características e inquietudes
que los hacen, en particular, vulnerables a los efectos de los
desastres; suelen responder de una manera ineficaz por su lentitud a
nivel motriz y cognoscitivo.
Algunos adultos mayores tal vez presenten traumas adicionales si han
sido reubicados un entorno hacinado que les es poco familiar; como
consecuencia de haber vivido muchos años, las personas mayores tienden a
sufrir pérdidas múltiples, que incluyen los sistemas importantes de
apoyo.
Los consejeros deben estar pendientes de los signos de depresión en los
damnificados ancianos ya que las pérdidas sufridas en el desastre pueden
sumarse a las anteriores y provocar depresión.
Los Signos de Angustia Psicológica Después de una Catástrofe
- Retraimiento.
- Apatía (falta de emoción o interés).
- Agitación.
- Enojo.
- Irritabilidad.
- Recelo.
- Desorientación.
- Confusión.
- Pérdida de la memoria.
- Deterioro físico acelerado.
- Aumento de síntomas físicos que parecen no tener razones médicas.
- Estrés por mudanza (la angustia y desorientación que produce ser evacuado).
- Trastornos del sueño.
- Sentimientos de aislamiento de familiares y patrones conocidos de la vida.
- Regresiones (funcionamiento en un nivel menor al que corresponde, o comportamientos infantiles como succionar un dedo)
¿Cuáles son las consideraciones para personas mayores en tiempos de crisis?
En
algunos aspectos, luego de una catástrofe los adultos mayores pueden
experimentar menos efectos psicológicos por estrés que los adultos de
menor edad. Según experiencias pasadas, algunos adultos mayores pueden
estar mejor preparados y poseer mejores habilidades para lidiar con una
catástrofe.
- Los adultos mayores muchas veces poseen la adaptabilidad y experiencia para pasar la catástrofe,sin embargo la tensión física puede resultar perjudicial en ellos.
- Cuando una catástrofe afrontan son mas expuestos a riesgos de enfermedades y hasta de muerte.
- Los ancianos frágiles o aquéllos con limitaciones psiquiátricas o médicas son especialmente vulnerables al estrés que causan las catástrofes.
- Muchos ancianos, en particular los de nivel económico bajo, inmigrantes o trabajadores no calificados, pueden carecer de recursos, estar en un estado físico en deterioro y perder los sistemas de apoyo importantes en el vecindario destruido.
- Quizá también tengan más dificultades para “navegar” por los canales del sistema de urgencia y teman perder su “independencia”, si los consejeros se llegan a dar cuenta del deterioro de sus facultades.
Los consejeros de salud mental se pueden relacionar mejor con los
damnificados mayores si tienen en mente algunas de estas
características; se debe considerar las características biopsicosociales
de las poblaciones con necesidades especiales, al analizar los factores
de riesgo que influyen en la capacidad de resolución de crisis en la
etapa posterior al desastre.
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