martes, 10 de diciembre de 2013

Técnicas de Desmovilización Psicológica

Debriefing o CISD (Critical Incident Stress Debriefing) 
Esta técnica fue creada por Mitchell en 1983 como parte de su teoría general sobre intervención en crisis y desastres naturales, en principio como un programa destinado a reducir el estrés en el personal de servicios de emergencia (Mitchell 1983; Mitchell y Everly, 2000). En la actualidad, especialmente a partir de los 90, está técnica es foco de debate en la comunidad clínica, sin perjuicio de los anterior, es la técnica quizás más popular para ser aplicada a las personas afectadas en situaciones de emergencias y desastres. 

El Debriefing, es una técnica grupal o individual, que ayuda a elaborar los acontecimientos y experiencias vividas en la situación de emergencia o desastre.
Defusing o Desactivación 
Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, de manera tal de proporcionar información y apoyo, favoreciendo la ventilación emocional y generar una pausa. 
El objeto es aliviar los efectos de esta experiencia, antes de regresar a sus hogares o a sus servicios acostumbrados.
Se aplica particularmente al final de cada día de trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de elaborar lo acontecido y vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las tareas de emergencias de días siguientes. 
En el contexto de desarrollo de la teoría de intervención en casos de crisis, la experiencia demostraba que las reacciones a un incidente traumático son normales, generando un diverso estado de emociones asociado al miedo, la tristeza y el enojo, sin considerar por ello, que estos eventos pudieran estar asociados a casos psiquiátricos.
La clave de esta técnica consiste en intervenir inmediatamente de producido el evento traumático, de este modo se reducirían las cargas emocionales que pudieran haberse desencadenado. Para ello se busca que el sujeto pueda simbolizar, poniendo en palabras la angustia que atraviesa el estado de ánimo.
 De esta manera el método de Debriefing se convierte en una herramienta más de sostén psicológico, constituyéndose en un método de intervención psicológica breve para la prevención del estrés post traumático.
Desmovilización 
Técnica utilizada especialmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, con el objetivo de favorecer la ventilación emocional, la cohesión del equipo de trabajo y normalizar las reacciones. 

Se aplica particularmente al final de toda intervención o trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de dar un cierre al trabajo emocional y de contención de los equipos. 

Informe Manejo de Crisis (IMC) 

El informe de manejo de crisis se efectúa con la comunidad afectada para proporcionar información del evento, controlar los rumores, educar sobre los síntomas y técnicas de manejo de estrés, identificar los recursos disponibles y reestablecer el sentido de comunidad.

Relajación 
Existen distintas técnicas de relajación para afrontar el estrés, de eficacia probada, entre ellas; la progresiva, la pasiva, la autógena. Pero la técnica a seleccionar debe ser aquella que reúna entre sus características la de poseer una aplicación rápida y sencilla. Si las analizamos una a una que en el caso de las relajaciones que recurren a la imaginería no son recomendables por los flashbacks o imágenes intrusivas del evento relacionadas con el evento traumático. Por otra parte la relajación progresiva implica disponer de un tiempo que en la inmediatez de la intervención, no se cuenta, además que se requiere de un ambiente silencioso. 

Sin embargo, lo anterior no significa que no se recomienden en ningún caso, sino que ha de evaluarse las condiciones del entorno y cercanía del evento traumático. 

PRIMER APOYO PSICOLÓGICO GRUPAL EN ADULTOS

Etapas del primer apoyo grupal 
 
1) Creación de contexto
2) Entrega de información
3) Reconstrucción de los hechos
4) Apoyo emocional
5) Entrega de información acerca de las reacciones esperables ante emergencias o desastres
6) Cierre

EL MANEJO DEL DUELO EN SITUACIONES DE DESASTRE

La reacción psicológica que sucede tras la muerte de un ser querido, el estado que sobreviene tras sufrir una pérdida importante en la vida, se denomina duelo. La diferencia más importante entre perder algo y perder a alguien está definida por la muerte, ya que convierte la pérdida en irremplazable e irreversible. Elduelo es un proceso normal y una manifestación universal.




 

EL DUELO NORMAL

Tradicionalmente se ha hablado de fases del período de duelo pero, en la actualidad, se prefiere hablar de componentes. La razón es que no siguen una sucesión temporal estricta y que pueden solaparse varios de estos acontecimientos simultáneamente. Estos componentes son los siguientes :

COMPONENTES DEL PROCESO DE DUELO.

1. SHOCK: Aparece en los momentos iniciales, y su duración es mayor cuando el suceso es imprevisto. 
Se asocia a apatía y sensación de estar fuera de la realidad. 
2. DESORGANIZACIÓN: Ocurre también al principio. Se acompaña de desesperación y absoluta desestructuración del funcionamiento del individuo en cualquiera de los ámbitos vitales. 
3. NEGACIÓN: Es una forma frecuente de reacción ante sucesos inesperados. El individuo espera la llegada o la llamada de la persona desaparecida y actúa como si nada ocurriese. 
4. DEPRESIÓN: Representa la progresión a una fase adaptativa más realista. Confirma que el proceso del duelo se está llevando a cabo de forma adecuada. 
5. CULPA: Consiste en pensamientos recurrentes, casi obsesivos, en relación a lo que se podría haber hecho para evitar el suceso. También son más frecuentes si no se ha podido despedir del fallecido y si las relaciones con él no eran buenas 
6. ANSIEDAD: Surge ante el miedo, generalmente realista, de los cambios que ocurrirán en la vida del paciente después del suceso (ej. soledad, dificultades económicas, etc.). Es el miedo a tener que sobrevivir sin la persona fallecida porque satisfacía una serie de necesidades. 
7. IRA: Puede ir dirigida hacia familiares o amigos que no han “ayudado” durante el suceso o hacia personas que todavía disfrutan de lo que el paciente ha perdido (ej.: otras personas que conservan sus cónyuges o sus hijos). También es habitual que la ira se dirija hacia el personal sanitario (reacción frecuente en plantas oncológicas y en urgencias) o incluso hacia el fallecido por haber abandonado a los supervivientes. 
8. RESOLUCIÓN Y ACEPTACIÓN: Ocurre cuando el paciente ha podido adaptarse a la pérdida de la persona y asumir las modificaciones que producirá este suceso en su vida. No siempre se alcanza esta fase.
Duelo patológico: Realización de asistencia psicológica individual y/o familiar para elaborar el proceso de duelo y asumir el fallecimiento del ser querido a fin de que, pasado un periodo de tiempo prudencial, no interfieran en la vida de la persona
Se puede pensar en un duelo patológico cuando:
  • Los síntomas perduran excesivamente (más de 12 semanas);
  • Tienen tendencia a empeorar o provocan exagerado sufrimiento de manera permanente, o existe riesgo de complicaciones, como suicidio o consumo exagerado de alcohol.
  • El duelo patológico debe ser tratado como con un trastorno depresivo.
ETAPAS DEL DUELO

1. Incredulidad (negación).
2. Fase de excitación, alarma, inquietud, dolor, coraje y culpabilidad (esta fase puede ir acompañada de alteraciones fisiológicas tales como el insomnio, pérdida de peso, etc.).
3. Asimilación ( reelaboración )
4. Recuperación.
VARIABLES QUE AFECTAN EL CURSO DEL DUELO

1. Identidad y rol de la persona pérdida
2. Edad y sexo de la persona que sufrió la pérdida
3. Causas y circunstancias de la pérdida
4. Circunstancias sociales y psicológicas de la persona que sufrió la pérdida alrededor del momento en que esta se produjo y posteriormente
5. Personalidad del que sufrió la pérdida con especial referencia a sus facultades para establecer relaciones de amor y capacidad para responder a situaciones de estrés.
Los
 objetivos
 de
 la
 intervención


Deben
 consistir
 en
 favorecer
 el
 trabajo 
de
 duelo,
para
 ello 
es 
importante
 (Fernández
y
Rodríguez,
2002):

  • Facilitar 
la
 aceptación 
de 
la
 realidad 
de 
la
pérdida.

  • Facilitar 
la 
expresión
 y
 el 
manejo
 de 
los
 sentimientos
 ligados 
a
 ella.

  • Facilitar
 la 
resolución
 de 
los
 problemas
 prácticos 
suscitados por
 la 
falta
 de
 lo
 perdido.

  • Facilitar 
una 
despedida
 y 
la 
posibilidad
 de 
volver
 a 
encontrar
 sentido
 y 

satisfacción 
en 
la vida.

Con
 el
 fin
 de 
conseguir
 estos 
objetivos 
existen 
una 
serie 
de
 estrategias 
que 
pueden 
utilizar
 los
 diplomados
 en
 enfermería
 para
 ayudar
 a
 las
 personas
 en
 duelo
 (Cook
 y
 Oltjenbruns
 1989;
 Ripoll,
1997;
Fernández
y
Rodríguez,
2002):

  • Permitir
 la
 contemplación
 del
 cuerpo
 del
 fallecido.
 Esto
 es
 muy
 importante
 para
 evitar
posteriores
 fantasías,
temores
 y
 fantasmas.
 Previamente,
 debemos 
advertir,
 si
 existen, 
de
posibles
 alteraciones 
visibles
 en 

el
 cuerpo 
o
 de 
su
 aspecto
 actual
 (intubado,
conectado 
al
 respirador
 si
 es
 donante
 de
 órganos,
 etc.).
 También
 se
 les
 permitirá
 que
 le
 toquen
 y
 le
 hablen,
“que
puedan
despedirse”.

  • Avisar,
 si
 lo 
desean,
 a
 algún
 familiar
 o 
amigo.

  • Ayudar
 al superviviente
 a
 tomar
 conciencia
 de
 la
 muerte.
 En
 los
 momentos
 iniciales,
 la
sensación 
de
 irrealidad
es 
la
 norma.
Hablar
 sobre
 la
 pérdida
 ayuda
 a
 realizar
 esa
 tarea.
 La
persona
 que
 pretende 
facilitar la
 puede
 preguntar
 sobre
 la
 forma 
en 
la
 que
 se
 enteró 
de 
la
misma,
 cómo
 reaccionó,
 qué
 pensó,
 qué
 sintió.
 También
 puede
 explorar
 el
 comportamiento
frente 
a 
los 
rituales 
que
 facilitan
 el
 cumplimiento
 de 
esta
 tarea,
 como 
la
 contemplación 
del
cadáver
 en
 los
 ritos
 funerarios,
 las 
visitas 
a 
la 
tumba.
 Si
 el
 superviviente
 cuenta
 que
 no 
ha
podido 
realizarlos,
se 
pueden
 explorar 
las 
fantasías
 al 
respecto.

  • Ayudar
 a 
identificar
 y
 expresar
 sus 
sentimientos
 “a
 su 
modo
 y
 manera”,
 manteniendo
 una
comprensión
 empática 
y 
sin
 forzar 
nunca
 la
 situación.


La
 pérdida
 puede
 evocar
 sentimientos
 muy
 dolorosos
 de
 los
 que
 el
 superviviente
 puede
 intentar
 protegerse
 inconscientemente.
 Aunque,
 a
 veces,
 posponer
 la
 experimentación
 de
 esos
 sentimientos
 puede
 ser
 útil,
 en
 general,
 ignorarlos
 puede
 ser
 causa
 de
 problemas
 y
 dificultades 
en 
el
 proceso
 de
duelo.
 La
 persona 
que 
va
 a
 actuar
 como
 ayuda
 puede
 facilitar 
la
 expresión 
de
 estos
 sentimientos.

A 
veces, 
esta
 tarea 
puede 
estar
 dificultada
 por 
el
 hecho
 de
 que 
quien
 la
 solicita 
puede
 pedirle,
precisamente
 un
 remedio
 para 
evitar 
el
 dolor 
(en
forma,
 por
 ejemplo ,
de 
medicamento).


Los
 sentimientos 
puestos 
en 
juego 
por
 la 
pérdida
 pueden 
ser
 muy
 variados.
 Desde
 luego
 está
 el
 sentimiento
 de
 pena
 por
 la
 pérdida.
 Pero
 también
 los
 de
 rabia,
 culpa
 e
 indefensión.


RECOMENDACIONES A LOS FAMILIARES DE LAS PERSONAS EN DUELO. 

Las principales recomendaciones son las siguientes: 
1.- Hay que invitar a la persona a que exprese sus sentimientos pero sin forzarle. Los sentimientos reprimidos siempre acaban saliendo pero más tarde, de forma más compleja y con tendencia a la cronificación. Tampoco hay que caer en el otro extremo de hablar continuamente del difunto. Por tanto, el tema no debe ser tabú ni demasiado frecuente, pero cuando se hable se puede profundizar en él. Tampoco hay que insistirle tanto en que hable de sentimientos que termine sintiéndose culpable por no expresarlos. 

2.- Compartir sentimientos y recuerdos sobre el muerto con personas que le hayan conocido.
Este hecho facilita recomponer la imagen interna del fallecido e interiorizarlo como una experiencia
valiosa que nos acompañará siempre.

Estrategias de Intervención en primeros auxilios psicológicos

¿ Qué son los primeros auxilios psicológicos?
  • Son intervenciones de primera instancia
  • Ayuda a niños, adolescentes, adultos y familias a afrontar las consecuencias inmediatas de desastres o actos de terrorismo.
  • Son inmediatas y de corta duración.
  • Están dirigidas a cualquier persona impactada por un incidente crítico.
  • Su objetivo principal es proporcionar apoyo, reducir el peligro de muerte y enlazar a la persona en crisis con los recursos de ayuda.
  • El objetivo de su intervención es “ayudar a la persona a aceptar lo sucedido, expresar sentimientos, facilitar que busque soluciones y apoyo social, ayudar a que recupere el nivel de funcionamiento que tenía antes del incidente y prevenir la aparición de consecuencias negativas para su salud mental”.
Los principios y las técnicas de los Primeros Auxilios Psicológicos deben cumplir con cuatro requisitos básicos. Estos deben ser:
1. A tono con la evidencia resultante de la investigación científica sobre el riesgo y la capacidad de recuperación después de un trauma
2. Aplicables y prácticos en el ambiente real.
3. Apropiados para todas las etapas de desarrollo a través de la vida.
4. Informados sobre las particularidades culturales y provistos de manera flexible.
“La búsqueda de apoyo social será fundamental para toda persona que haya vivido un 
suceso crítico, sin embargo, debemos prestar especial atención ante grupos específicos 
como niños, ancianos y discapacitados”.10 
Prestación de Primeros Auxilios Psicológicos
Comportamiento profesional
  • ƒOpere solamente dentro del marco de un sistema autorizado de respuesta a desastres. 
  • ƒModele con su ejemplo respuestas saludables; manténgase calmado, cortés, organizado y servicial.
  • ƒManténgase visible y disponible.
  • ƒMantenga la confidencialidad apropiadamente.
  • Manténgase dentro del área de su peritaje y del rol que le ha sido designado.
  • ƒHaga los referidos apropiados cuando sea necesaria ayuda especializada o sea requerida por el sobreviviente.
  • ƒEsté informado y sea sensitivo con respecto a asuntos de cultura y diversidad.
  • ƒPreste atención a sus propias emociones y reacciones físicas y tómese tiempo para cuidarse a sí mismo.
  • Directrices para proveer Primeros Auxilios Psicológicos 
  • ƒPrimero, observe en forma cortés, sin ser intrusivo. Luego, haga preguntas simples y respetuosas para determinar cómo puede ayudar. 
  • ƒA menudo, la mejor manera en que puede establecer contacto es brindando asistencia práctica (comida, agua, cobijas). 
  • ƒEstablezca contacto sólo después de haber observado la situación y a la persona o familia y después de haber determinado que el contacto no sea intrusivo o perjudicial o cause alguna interrupción. 
  • Esté preparado para que los sobrevivientes o lo eviten o se excedan en su necesidad de establecer contacto.
  • ƒHable con calma. Tenga paciencia, sea receptivo y sensitivo a las necesidades de los sobrevivientes. 
  • ƒHable lentamente, en términos concretos y simples; no utilice siglas o jerga. 
  • ƒSi los sobrevivientes quieren hablar, esté preparado para escuchar. Cuando esté escuchando, ponga toda su atención en lo que le quieren contar y en cómo puede ayudarles.
  • ƒReconozca las características positivas de aquello que los sobrevivientes han hecho para mantenerse seguros.
  • Provea información que esté directamente relacionada con las metas inmediatas del sobreviviente y clarifique respuestas cuantas veces que sea necesario.
  • Provea información precisa y apropiada para la edad de su audiencia.
  • Cuando se esté comunicando por medio de un traductor o intérprete, mire y hable a la persona a quien se está dirigiendo, no al traductor o intérprete.
  • Recuerde que la meta de los Primeros Auxilios Psicológicos es reducir el estrés, asistir con las necesidades del momento y promover el funcionamiento adaptativo y no tratar de obtener detalles de pérdidas o experiencias traumáticas.
MODELO PARA INTERVENIR EN CRISIS

Una de las problemáticas de salud pública más compleja para su abordaje, es aquella relacionada con los padecimientos de salud mental de la población Para ello, la participación de los profesionales de la salud inmediata para evitar problemáticas cada vez más graves.
Paciente en crisis : Sea cual sea su causa pudiéramos definirlo como: Un estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente por una incapacidad del sujeto para manejar situaciones particulares, utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas , y obtener un resultado radicalmente positivo o negativo, con el riesgo de padecer graves problemas psicológicos.
Una persona que atraviesa por un estado de crisis se encuentra en una etapa vivencialmente importante para continuar el curso de su vida. No importa qué tipo de crisis sea, el evento es emocionalmente significativo e implica un cambio radical en su vida. Como resultado de todo esto la persona experimenta una mayor tensión y ansiedad, lo cual la inhabilita aún más para encontrar una solución.
Los métodos por los cuales se auxilian a las víctimas de una crisis a lograr su recuperación son conocidos genéricamente como técnicas de intervención en crisis, y tienen un par de propósitos esenciales: 
a) Restablecer la capacidad del individuo para afrontar las situaciones de estrés en las que se encuentra. 
b) Proveer asistencia a estos individuos para reordenar y reorganizar su mundo social destruido.
Principios de una intervención en crisis
Oportunidad: para reducir el peligro y, al mismo tiempo, para capitalizar la motivación del paciente para hallar un nuevo planteamiento para enfrentarse con las circunstancias de la vida. La terapia breve de urgencia con tiempo limitado, es el tratamiento que se elige en situaciones de crisis
Metas : Ayudar a la persona a recuperar un nivel de funcionamiento equilibrado que tenía antes del incidente que precipitó la crisis.
Valoración: Es importante que la valoración abarque tanto la fortaleza como la debilidad de cada una de los sistemas implicados en la crisis . Las fuerzas y recursos sociales pueden y deben utilizarse para ayudar a una persona a arreglárselas con la crisis.